Que hacer?

Como en cualquier accidente "La regla de oro" es : Guardar la calma.

Antes de sujetar al perro, aunque sea el nuestro, conviene recordar que se encuentran bajo el efecto de un shock o muy excitado.

Un perro normalmente manso puede volverse agresivo, porque sólo piensa en defenderse.

Háblele con tono tranquilo y procure alejar a los curiosos para que el animal no se excite más con la presencia de personas de pie.

Tiene que tener cuidado de que no le muerda. Hay que llevarlo lo antes posible al veterinario.

Si está desvanecido, sáquele la lengua de la boca para que pueda respirar.

Para el transporte no se le enrollará en sí mismo, ni se le tapará con una manta. Como medio de transporte, y según las dimensiones del animal, es adecuada cualquier cosa que pueda llevar pesos, desde una bolsa a una plancha de madera.

Si no es posible acudir al veterinario, deberá llevarse al perro a un lugar conocido en el que se encuentre seguro. Si tampoco esto es posible, se buscará en cualquier caso un lugar tranquilo.

Si el perro quiere morder, con un trozo de tela de un metro de largo y unos diez centímetros de ancho, que se tendrá en el botiquín del coche o que en caso de apuro sirve una corbata, se hará un lazo, cruce los extremos y comience a hacer un nudo, pero sin apretarlo, dejando el lazo colgando, sujete con cada mano uno de los extremos y lleve el lazo sobre el hocico del animal sin que le pueda alcanzar las manos. Apriete, haga un nudo debajo de la barbilla y cotoque los extremos por detrás del cuello, sujetándolo con un lazo por detrás de las orejas. Sin embargo, esto no se hará si el animal tiene heridas en la cabeza.

Intente colocarlo sobre una manta, que servirá de camilla si varias personas tensan los extremos.